Primer pequeño retraso
Retrasa el desayuno, la cena y los paseos unos 12 minutos: el desayuno, sobre las 8:10. Tu perro apenas lo notará. Mantén igual todo lo demás: lugares, orden de las rutinas y momentos de descanso.
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El domingo 25 de octubre de 2026 los relojes se atrasan una hora. Tu perro no lo sabe, pero lo notará en sus comidas y sus paseos. Te proponemos un plan de cinco días para que el cambio pase casi sin enterarse.
En resumen
Cómo vive el cambio de hora perro a perro varía, pero casi todos notan que sus comidas y paseos llegan una hora tarde. Para evitarlo, empieza unos días antes y retrasa cada comida y cada paseo entre 10 y 15 minutos al día. En cinco días estará en el nuevo horario sin cambios bruscos.
En cifras
Fuente: BOE (Orden PCM/186/2022 y Real Decreto 518/2026) y Nagendran y cols., PLOS ONE (2025)
Para ti, el cambio de hora es mover el reloj y ganar una hora de sueño. Para tu perro no hay relojes: hay luz, hambre y costumbres. Si el desayuno llegaba a las 8:00 y el domingo, de repente, llega «a las 9:00» de su reloj interno, lo notará.
La buena noticia es que con un poco de previsión el ajuste es sencillo. Esta guía te explica qué notan los perros, cómo repartir el cambio en cinco días y cómo adaptar los paseos ahora que anochece antes.
Según el calendario publicado en el BOE (Orden PCM/186/2022), el horario de verano de 2026 termina el domingo 25 de octubre. A las 3:00 de la madrugada en la península los relojes vuelven a las 2:00. En Canarias, a las 2:00 vuelven a la 1:00.
En la práctica, desde ese domingo amanece antes según el reloj y anochece bastante antes por la tarde. Y las horas a las que tu perro está acostumbrado a comer y salir se desplazan una hora respecto a tu reloj.
Los perros se organizan por rutinas: cuándo se levanta la familia, cuándo hay comida, cuándo toca salir. No leen la hora, pero anticipan lo que va a pasar. Si el día del cambio todo se mueve de golpe, pueden pedir la comida antes de tiempo, despertarte temprano o estar más inquietos a la hora del paseo.
Un estudio de la Universidad de Toronto publicado en 2025 en PLOS ONE midió con sensores la actividad de 25 perros de trineo y 29 perros de familia durante el cambio de hora de otoño. Los perros de trineo, con horarios de trabajo muy rígidos, estuvieron más activos de lo habitual antes de que llegaran sus cuidadores el día del cambio y tardaron un día en ajustarse. Los perros de familia, con rutinas más flexibles, apenas mostraron cambios, aunque los perros mayores estuvieron menos activos la primera mañana. Los autores concluyen que las rutinas flexibles pueden ayudar a los perros a adaptarse a cambios bruscos de horario.
Mito
El cambio de hora no afecta a los perros porque no saben qué hora es.
Realidad
No saben la hora, pero sí cuándo suelen pasar las cosas. La mayoría se adapta rápido, sobre todo si su rutina es estable pero no rígida. Los perros mayores o muy sensibles a los cambios pueden notarlo algo más.
Una rutina previsible les da seguridad. Si quieres saber por qué, te lo contamos en la importancia de la rutina para tu perro.
Ojo con los perros mayores
Si tu perro es mayor o notas cambios que duran más de unos días en su apetito, su descanso o su forma de moverse, coméntalo con tu veterinario. El cambio de hora puede coincidir con algo que conviene revisar.
La idea es repartir esa hora en pasos pequeños. Empieza el miércoles 21 de octubre y retrasa cada comida y cada paseo entre 10 y 15 minutos al día, siempre respecto al horario de verano. Así, cuando llegue el domingo, su horario de siempre coincidirá con la nueva hora del reloj. En el ejemplo usamos un desayuno a las 8:00.
Retrasa el desayuno, la cena y los paseos unos 12 minutos: el desayuno, sobre las 8:10. Tu perro apenas lo notará. Mantén igual todo lo demás: lugares, orden de las rutinas y momentos de descanso.
Suma otros 10-15 minutos: desayuno hacia las 8:25. Si te pide la comida antes, no te preocupes. Puedes ofrecerle un juego de olfato tranquilo o un rato de calma para que la espera se haga corta.
Ya llevas una media hora de retraso: desayuno hacia las 8:35. Es buen momento para adelantar el paseo de la tarde si quieres aprovechar la luz, o prepararte para pasear de noche con buena visibilidad.
Desayuno hacia las 8:50 y el resto del día con el mismo retraso. Esa noche, antes de dormir, atrasa el reloj una hora o comprueba que tus dispositivos lo harán solos.
Con la hora ya cambiada, vuelve a tu horario de siempre según el nuevo reloj: desayuno a las 8:00. Para tu perro será la hora a la que ya se ha acostumbrado esta semana, aunque es una hora más tarde que antes de empezar el plan. Desde aquí, mantén la nueva rutina estable.
¿Se te ha pasado empezar antes?
No pasa nada. Hazlo al revés: el domingo dale de comer y sácale a una hora intermedia entre la antigua y la nueva, y ve ajustando 10-15 minutos al día hasta llegar a tu horario. La mayoría de perros de familia se adaptan rápido.
Si aprovechas para revisar cómo es un día normal con tu perro, tienes ideas en cómo organizar una rutina diaria efectiva. Y no olvides el descanso: un perro que duerme bien lleva mejor cualquier cambio, como explicamos en el descanso en el comportamiento canino.
A partir del cambio, el paseo de la tarde será muchas veces de noche. Eso cambia dos cosas: lo que ve tu perro y, sobre todo, lo que ven los conductores. Que os vean a los dos es tu responsabilidad.
Si alguna vez paseáis por la calzada o el arcén de una vía interurbana, la norma es clara. Desde el 1 de octubre de 2026, tras la modificación del Reglamento General de Circulación (Real Decreto 518/2026), los peatones que transiten por ellas entre el ocaso y la salida del sol, o con poca visibilidad, deben llevar al menos un elemento luminoso o reflectante que se vea a un mínimo de 150 metros.
Con el frío también llegan los paseos más cortos. Si tu perro es pequeño, mayor o de pelo corto, repasa cómo saber si tu perro pasa frío y cómo protegerlo.
Una hora parece poco, pero para tu perro es la diferencia entre una semana tranquila y unos días de nervios. Con cinco días de margen y una rutina estable, lo más probable es que ni se entere.
Si quieres que tu perro gane en calma y en confianza también en los cambios, en nuestras escuelas caninas ECAN trabajamos la rutina, el paseo y la convivencia del día a día. Así lo hacemos con el Método ECAN.
El domingo 25 de octubre de 2026, según el calendario publicado en el BOE por la Orden PCM/186/2022. A las 3:00 de la madrugada en la península los relojes vuelven a las 2:00, y en Canarias a las 2:00 vuelven a la 1:00. Ese día termina el horario de verano.
Puede afectarles, sobre todo porque sus comidas y paseos se desplazan una hora. Un estudio de la Universidad de Toronto de 2025 observó que los perros con horarios muy rígidos tardaron un día en ajustarse, mientras que los perros de familia, con rutinas más flexibles, apenas notaron cambios. Ajustarlo poco a poco ayuda.
Con cuatro o cinco días es suficiente. Si retrasas sus comidas y paseos entre 10 y 15 minutos cada día, en unos cinco días habrás movido la hora completa sin cambios bruscos. Si no te da tiempo a empezar antes, puedes hacer el mismo ajuste gradual después del cambio.
Es normal los primeros días, porque su cuerpo sigue el horario antiguo. Intenta no adelantar la comida ni el paseo cada vez que te lo pida, y ve acercándote al nuevo horario poco a poco. Un rato de calma o un juego de olfato tranquilo pueden ayudar a que la espera se le haga más corta.
Usa una pequeña luz o un elemento reflectante en su correa o en su ropa, sobre todo si es de pelo oscuro. Hazte visible tú también con ropa clara y algún elemento reflectante o luminoso. Elige calles iluminadas, lleva linterna y mantén siempre la correa puesta cuando sea de noche.
En el estudio de la Universidad de Toronto, los perros de familia mayores estuvieron menos activos la primera mañana tras el cambio. Si tu perro es mayor, haz el ajuste con más calma y observa cómo responde. Si notas cambios en su apetito, su descanso o su movilidad que duran varios días, consulta a tu veterinario.
Publicado el 22 Oct 2026 · Última actualización el